El cuidado del Suelo Pélvico en deportistas

El suelo pélvico, una red de músculos y ligamentos que se encuentra en la base de la pelvis, desempeña un papel esencial en nuestra salud general. Aunque su función está más asociada con el control de la vejiga y la función sexual, el suelo pélvico también es fundamental para mantener una postura adecuada, la estabilidad de la columna vertebral y el control de la presión intraabdominal, lo que tiene un impacto directo en el rendimiento deportivo.

Importancia del Suelo Pélvico en los deportistas

Tanto en mujeres como en hombres, el suelo pélvico es fundamental para el control de la presión abdominal durante la actividad física, especialmente en deportes que implican saltos, levantamiento de pesas, carreras o movimientos explosivos. Un suelo pélvico débil o disfuncional puede aumentar el riesgo de lesiones y problemas como la incontinencia urinaria, el prolapso de órganos, el dolor pélvico crónico, y las disfunciones sexuales.

Factores de Riesgo para el Suelo Pélvico en los deportistas

  1. Impacto repetido: Deportes como correr, saltar o practicar artes marciales aumentan la presión intraabdominal, lo que puede afectar el suelo pélvico con el tiempo. Este impacto constante puede debilitar los músculos del suelo pélvico, especialmente si no se realiza una correcta activación durante el ejercicio.

  2. Falta de conciencia corporal: Muchos deportistas no están familiarizados con la activación y el control del suelo pélvico durante sus rutinas, lo que puede llevar a un sobreesfuerzo o a una presión excesiva en la zona sin una adecuada protección.

  3. Cargas pesadas: Los levantamientos de pesas o entrenamientos de fuerza sin la correcta técnica pueden generar una presión excesiva sobre el suelo pélvico, lo que aumenta el riesgo de disfunciones.

Consejos para cuidar tu Suelo Pélvico cuando practicas deporte

1. Técnica adecuada en el levantamiento de pesas

Cuando levantas pesas o realizas ejercicios de alta intensidad, asegúrate de activar correctamente el core y el suelo pélvico. Mantener una respiración controlada y evitar la técnica de “Valsalva” (aguantar la respiración) es crucial para prevenir el aumento de presión en la zona pélvica.

2. Incorpora ejercicios específicos para el suelo pélvico

Los ejercicios de Kegel, tanto para hombres como para mujeres, son fundamentales para fortalecer el suelo pélvico. Practicarlos de manera regular ayuda a aumentar la resistencia y la tonificación de estos músculos, mejorando el control sobre la vejiga y la estabilidad durante el ejercicio físico.

3. Escucha a tu cuerpo

Si experimentas dolor en la zona pélvica, presión en la parte baja de la espalda o incontinencia durante el ejercicio, es señal de que algo no está funcionando correctamente. Detén la actividad y consulta con un fisioterapeuta especializado en salud pélvica para recibir una evaluación adecuada.

4. Progresión gradual en los deportes de impacto

Si eres un deportista principiante o si estás retomando el ejercicio después de una lesión, es importante aumentar gradualmente la intensidad y los impactos. La adaptación progresiva permite que el suelo pélvico se fortalezca sin sobrecargarlo desde el principio.

5. Fortalecimiento del core

Un core fuerte y bien activado (abdominales, oblicuos, glúteos y suelo pélvico) es esencial para proteger la pelvis y la columna vertebral. Además de los ejercicios para el suelo pélvico, realiza ejercicios de fortalecimiento abdominal para mejorar la estabilidad general del cuerpo.

6. Técnica de respiración correcta

La respiración juega un papel importante en la protección del suelo pélvico. Durante los ejercicios intensos, como los saltos o levantamientos de pesas, exhalar en el momento de mayor esfuerzo ayuda a reducir la presión sobre el suelo pélvico y facilita una mejor activación muscular.

7. Evita sobrecargar el suelo pélvico

No realices saltos o movimientos de alto impacto durante largos períodos sin descanso. Si practicas deportes como correr o saltar, intercalarlos con actividades de bajo impacto (nadar, caminar, yoga) puede ayudar a dar descanso a la zona pélvica y reducir el riesgo de lesiones.

Si eres deportista y te preocupa el estado de tu suelo pélvico, es recomendable consultar con un fisioterapeuta especializado en salud pélvica. Un tratamiento personalizado puede ayudarte a identificar debilidades o desequilibrios en la zona y ofrecerte ejercicios específicos para mejorar la función y evitar problemas a largo plazo.

En Ethos, nos especializamos en el tratamiento de disfunciones del suelo pélvico y en la rehabilitación de lesiones relacionadas con la actividad física. Si sientes que tu rendimiento se ve afectado por problemas en la zona pélvica o si simplemente deseas prevenir futuras complicaciones, no dudes en contactarnos. Nuestros fisioterapeutas pueden ofrecerte un plan personalizado que te permita mejorar tu salud pélvica y optimizar tu rendimiento deportivo.

Sarai Maidagan